Cuentos que no son cuentos

Por: Devanny Benítez Muñetón 

En Urabá ya no se empuñan fusiles, en Urabá se empuñan pinceles.

 

Acto 1 – Reparación y propuesta

Realmente el inicio de esta historia está mucho más atrás de lo que estoy a punto de redactar. Pero ya llegaremos allá. Seré breve, lo prometo.

Lija y cemento en mano. Un contratista prepara todo para cambiar la cara del muro, un muro plagado de historias y golpeado por la violencia que en un pasado no muy lejano atemorizó a propios y extraños. ¿Ubicación del muro? Barrio Pueblo Nuevo, municipio de Apartadó. ¿Quieren que sea más exacto? Antigua entrada de la Institución Educativa Heraclio Mena Padilla, cerca al parque infantil de los bomberos.

Como ya dije, el inicio de esta historia está mucho más atrás, cuando Alejandro Alzate García artistas oriundo de Necoclí, presentó una propuesta transformadora ante el llamado del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia, el cual, mediante convocatoria pública decidió dar un estímulo a la creatividad. Alzate, de tallaje corto, sonriente y bastante elocuente puso su iniciativa sobre la mesa junto a otras 700 a nivel departamental. La idea proponía pintar un mural que representara la diversidad cultural y étnica del espacio. Un muro de 57,5 metros de largo y 3,5 metros de alto, imponente ¿no? Andenes con Historias por Contar fue el nombre que recibió el protagonista.

Prosigo. Para Alejandro, más allá de la pintura, lo realmente importante del proyecto era poder vincular a la comunidad, fomentar el sentido de pertenencia por estos espacios y “salvar” vidas. Sí, salvar vidas vinculando a jóvenes pertenecientes a grupos delincuenciales -mal llamados pandillas- y adultos en condición de desempleo (El desempleo en Urabá hasta el primer semestre del año ascendía al 45,67 %, en personas entre los 16 y los 29 años).

Cómo inicié, lija y cemento en mano, el contratista Manuel Segundo Ruíz, en un acto desinteresado y de ayuda, contrató de manera indirecta a jóvenes y adultos para que con sus manos ayudaran en la preparación de este muro. Sellando grietas; mezclando cemento, arena y agua, entre vecinos. Así, de corte familiar. Así se comenzó a levantar esta obra de arte.

 

Acto 2 – Laboratorios y terminación

¿Recuerdan la frase que estaba después del título? Apuesto a que no. Bueno, así continua la historia. Ahora todos tomaron pincel, pintura y cuanto material se les cruzó. Acá ya no empuñamos armas. Primero, como ejemplo, empezaron los más ‘grandecitos’, luego los más pequeñitos, pero con mayor imaginación. Todos reunidos en laboratorios, todos enlistados para hacer parte de la historia hecha arte. Una historia en pintura que se prolonga a través del tiempo y el espacio, una obra que cuenta mitos, verdades y leyendas urbanas que representan un territorio. 

Así como terminó el acto uno, así, de corte familiar, Alejandro y sus colaboradores dejaron de lado sus almas de artistas para vestirse de médicos y sustraer la imaginación individual y construir una obra de arte colectiva.

Ya con todo dispuesto, planos acabados, ideas sobre lienzos y papel de dibujo, comenzó la labor. Una labor de cambio. Desinteresada como todo lo bueno. Tres maestros se juntaron: Alejandro Alzate García, Isidoro Echeverría Hernández y Julio Martín Jaramillo Ruiz, todos juntos dispuestos ante la inmensidad eclipsante del muro. En el suelo aerógrafos, pinceles, galones de pintura y kilos de vinilos. En un costado entre la multitud pintaban otros cuantos aprendices el muro colectivo, era una porción pequeña. Acrílico sobre concreto y aerografía fueron las técnicas que utilizaron los maestros.

Entre pinceladas, se asomaba el sol, el agua y la gente. Alguno pescó un resfriado. El muro fue testigo de los Ancestros de Núñez, paisajes, escenarios representativos de la región, representación de las etnias y la niñez cultural.

Así, a groso modo, se levantó una obra de arte. Así como llegué me voy, rápido. Porque prometí que sería breve y yo cumplo lo que prometo.

Código ISSN: 2538 9807 (En línea). COPYRIGHT © 2017 Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de la Revista Urabá Premium.

 

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Un comentario en “Cuentos que no son cuentos

  1. Que lindo que existan personas como ustedes, compartiendo escritos como este que transforman nuestro pasado en solo un mal recuerdo y nos describen el presente y futuro como lo que es, una maravillosa historia de la cual aun falta mucho por contar… por eso yo los voy a seguir leyendo😙

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